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Imaginario social del CPM
La Chaqueta Metálica, por Rodrigo Córdoba Sanz
Vol. 1. 1987.
LA COMPAÑÍA

La película empieza con el Sargento Hartman, un instructor de la Marina que se define como “duro”, gracioso eufemismo. Aparece en escena impoluto, meticulosamente planchado y arreglado. Con una pasión ardiente y aplastante por “su” pelotón de marines.

Pasando revista, regala apodos y provoca la ira de “sus”reclutas, les humilla diciendo que son “basura”, “nenas”, “que no tienen huevos” y se ensaña especialmente con el transcurrir de un comienzo francamente brutal y estremecedor.

Dos de los reclutas son el Recluta Patoso y El Recluta Bufón. El Sargento Hartman, después de poner a prueba el valor y la osadía del Recluta Patoso, decide relegar al Recluta Copo de Nieve, un recluta negro y alzar al primer puesto del pelotón al Recluta Bufón, obligándole a dedicarse para hacer del Recluta Patoso un marine y “enseñarle”. Para ello deben dormir y pasar el día uno al lado del otro. El Recluta Patoso parece aliviado.

- El fusil es una herramienta, lo que mata es un corazón de piedra.

- A los marines no se les deja morir sin permiso.

- Mi cuerpo, vuestro cuerpo, nuestro cuerpo. Marines Americanos.

- Eres un asqueroso y repugnante gordinflón.

- Siempre que el recluta patoso la cague no lo castigaré a él sino a todos vosotros.

Mientras hace flexiones el resto de la Compañía, el Recluta Patoso se come el donuts que provoca al enfado del Sgto. Hartman.
Hasta el minuto 25 de la película sólo habla el Sargento, no existe diálogo, sólo una relación de poder, de vejación, autoritaria y sin escrúpulos. Un carácter obsesivo, una expresión anal-sádica (Abraham).

Finalmente, tras recibir varios castigos por los descuidos del Recluta Patoso le pagan todos y cada uno de los miembros de La Compañía con un jabón enrollado en una toalla. Para no dejar marcas. El recluta patoso, amordazado gime y llora de dolor. Sobretodo porque su hasta entonces amigo y único apoyo, el Recluta Bufón, le pega con saña.

- A Dios se le pone dura con los marines.

- Leonard habla con su rifle, me parece que ya no aguanta más.

- Hoy habéis dejado de ser capullos, ya sois marines.

El Recluta Bufón está de “imaginaria”, haciendo guardia por la noche. Descubre que hay alguien en el baño. Allí sentado con la mirada perdida, el Recluta Patoso acaricia dulcemente a su querida Marlene, su fusil.
- ¿Es munición de guerra?
- 7,62 milímetros, con camisa metálica.
El Recluta Bufón se asusta mientras el Recluta Bufón corea la proclama que les enseñó el Sargento: Este es mi fusil, hay otros muchos pero éste es el mío…
Entra en escena el Sargento, quien intenta primero con pies de plomo que deje el arma, el Recluta no cede. El Sargento cambia la estrategia y le comienza a humillar de nuevo: “No te hacían caso tu papá y tu mamá cuando eras niño”, entonces recibe un balazo a la derecha del corazón. Posteriormente, tras hacer las maniobras propias de un miembro de infantería se sienta en la tapa del inodoro y presiona el gatillo de su fusil, con la mirilla apuntando a su encéfalo.
Probablemente los cuarenta y cinco minutos más intensos que haya dado una película bélica. Cómo se destruye a una persona con un yo débil. La destrucción de su voluble narcisismo, ya mellado de antemano. La traición de quien consideraba su amigo, la crudeza de la instrucción militar en el cuerpo de marines, lo destructivo que puede llegar a ser para los que rodean a una persona con carácter obsesivo. Una condensación de valores humanos universales en una obra de Stanley Kubrick, agudo y perspicaz lector de la mente humana.


La Chaqueta Metálica
Vol. 2.

La segunda parte de la película se presenta como un documental dentro de un documental sobre los entresijos de la guerra. Allí se plasman con crudeza cómo reaccionan los marines ante la batalla y la muerte de sus compañeros. El terror les amenaza, la muerte parece irrevocable.
El Recluta Bufón (Joker), en la realidad compartida Mathew Modine, solicita que le envíen como Periodista a Vietnam. Ante la perpleja mirada de un superior explica el motivo de llevar en su solapa un símbolo de la PAZ y la célebre pintada de su casco: BORN TO KILL. Explica lo siguiente: Intento sugerir algo de la dualidad del hombre, como decía Jung.

Carl Gustav Jung fue un libre pensador, médico y psicoanalista que creó su propia escuela. Tan absurdo como la simbología profunda que proyecta Kubrick en Joker, Jung se separó por razones motivadas por los destinos de la pulsión y el contenido de la líbido. Para Jung era energía. Para Freud era energía sexual. Jung formó su propia escisión como otros muchos díscolos (Ferenczi-enfant terrible-, Jacques Lacan, Françoise Dolto, Erich Fromm y un largo etcétera). Todos ellos acabaron fuera de la Institución que creo Freud por no suscribir totalmente la obra del "Abuelo Freud".

El Recluta Bufón, así significado por el ya fallecido en la cinta, el Teniente Hartman, juega con la pulsión de vida y la pulsión de muerte. Lo que un físico o un programador podría codificar como código binario o lenguaje ensamblador.
Finalmente le destinan a cubrir un avance de las tropas. Allí asaltan una ciudad en principio abandonada pero custodiada por una sola vietnamita que, desde su posición de francotiradora va eliminando a todos aquellos que se atreven a entrar en su campo de visión. El fotógrafo, compañero del Recluta Bufón, acaba con ella salvando la vida a su compañero.
Stanley Kubrick realizó una obra de arte sin parangón con un contenido simbólico muy cercano al psicoanálisis. Lo mortífero y la vida, la guerra y la libertad, matar o morir. Un situación de impasse en la que aquellos marines, heroicos jóvenes que lucharon por su patria, conocieron de primera mano, a través de su experiencia, la locura de la guerra, la locura de quienes promueven la destrucción y la disociación (spaltung), todo ello representado en un marine como el Recluta Bufón que con un aire intelectual se enfrenta a la realidad de primera mano. Con un "nacido para matar", recogido en centenares de tiras cómicas como en El Jueves y un símbolo de paz.

Una obra conmovedora que hace reflexionar, sentir y pensar sobre esa "dualidad": yin-yang; pulsión de vida-pulsión de muerte; masculinidad-feminidad; introversión-extroversión.

Rodrigo Córdoba Sanz
 
 
 
 
ISSN. 1989 - 3566

Editorial.
Pilar de Miguel.

La Histeria, fundadora del Psicoanálisis.
Javier Ramos García.

 
Seminario mensual CPM

Reunión Mensual del C.P.M con la discusión del siguiente trabajo:

EL PSICOANALISTA TRATANDO A UN PACIENTE GRAVE
Carlos D. Nemirovsky
Psicoanálisis. Revista de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires. Vol. XXXI Nº 1, 2009

Presentacion de Rómulo Aguillaume Torres.

2 de Octubre de 2010.
12:30 horas.
Madrid C/ Mejía Lequerica, nº 18 2º A.

 
 
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