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Imaginario social del CPM

Freud, pasión secreta, de John Houston.

Por Pablo J. Juan Maestre.

 

John Houston dirigió "Freud, pasión secreta" en 1.962, es esta una interesante película para los que al psicoanálisis nos dedicamos, y para el público en general, una película que podría ser algo así como "los primeros años" del padre del psicoanálisis.

El director de las inolvidables "El halcón maltés", "Moby Dick", "La reina e Africa" o "Dublineses", dirigió esta no menos apasionante cinta. Interpretada por Montgomery Clift que da crédito a un atormentado Freud y por una Susan York como la paciente que le ayuda a descubrir el inconsciente y sus meandros, la película transcurre en un espléndido blanco y negro que nos retrotrae a finales del siglo XIX.

En ella, podemos ver como Freud termina sus estudios de medicina y comienza su asociación con el Dr. Breuer en pos de descubrir un modo de solucionar los problemas de histeria nerviosa y de su convicción de la existencia del inconsciente.

“Freud, pasión secreta” se centra en cinco años de la vida de su protagonista, los que fueron desde 1885 hasta 1890, cuando la medicina tradicional se negaba a abordar la histeria como una dolencia digna de crédito y el creador del psicoanálisis empezaba a adentrarse en los laberintos metodológicos de la hipnosis.
Freud se debate entonces entre seguir empleando la hipnosis o dejar de hacerlo dado las cosas que van surgiendo del inconsciente de sus pacientes, que le van perturbando, a la vez que removiendo su propia historia personal y su neurosis.

Montgomery Clift, en ese papel de atormentado descubridor, da la talla con solvencia y refleja en la película un desasosiego que sabemos le aquejaba como persona y actor, al punto de caer varias veces enfermo y poner de los nervios a sus productores, que veían como sus padecimientos y continuos cambios en sus estados de ánimo, hacían inviable el proyecto, hasta el punto de que le pusieron una demanda por incumplimiento de contrato y pleitearon por ello. Al final la película fue un éxito y unos y otros se atribuían el éxito.
El guión fue encargado a Jean Paul Sartre, pero el filósofo escribió un texto demasiado largo y al final renunció a figurar en los títulos de créditos, pero ahí nos quedó el brillante guión que Sartre escribió, dado que existe versión en castellano, para poder acudir a él y compararlo con la versión fílmica que Houston acabó montando, y que está impregnada de la escritura del filósofo.

El propio Houston presenta así su película al comienzo del film:
"Hoy en día, se ataca todavía al doctor Sigmund Freud porque destruyó otra de las ilusiones del hombre: que él domina las propias palabras y los propios actos. Freud nos demostró que todos tenemos una segunda mente, que funciona en un secreto total y ordena que la sigamos ciegamente: el inconsciente.
En esta película vemos que el doctor Freud, para descubrir estos hechos, descendió a una región casi tan oscura como el mismo infierno y cómo allí encontró la luz. Nuestra película es un análisis, paso a paso, de las vidas intensamente íntimas de la gente y de los misterios de la conducta humana que la sociedad no ha reconocido hasta tiempos recientes".


Respecto de lo didáctico de esta película explica Houston en sus Memorias:
"La construcción de Freud escena por escena, o, más bien, idea por idea, seguía, (...), los pasos que dio Freud para elaborar la teoría del complejo de Edipo. Para mantener el interés, cada paso tenía que quedar muy claramente demostrado y ser perfectamente comprendido por el público. Era una historia de suspense intelectual, y no podía suprimirse ningún paso sin afectar a la lógica del conjunto. Había que educar al público en el transcurso de la película, pero el proceso didáctico tenía que permanecer integrado en el fluir de la línea argumental. Al público no le gusta que le digan que le están dando una lección cuando ha pagado para que le entretengan."

Volví a ver la película, y aquí les cuento algunas impresiones:

La música de Jerry Goldsmith da tintes góticos a los los planos y enigmas que no recordaba. Al comienzo me sedujeron también las voces de los dobladores, esas viejas voces de nuestros dobladores, que nos llevan a las voces cinematográficas de nuestra infancia, ¡que maravilla!.Sobre todo la voz del profesor Breuer que parece dar el contrapunto perfecto a ese marginal Freud.

La cámara, los encuadres, las luces y sombras, los cambios de escena, la tensión dramática, lo didáctico,lo onírico,fueron haciendo que una larga película me pareciera mucho más corta de lo que en realidad es. La oscuridad y la música de nuevo, fueron haciendo este visionado de la cinta, cada vez más, un film a lo Corman y parecía que el guión, con un ascendente enigma, lo hubiera escrito un Edgar Allan Poe.

Al final,la pregunta del millón: ¿quien es el culpable?, "si eres culpable tu culpa la tenemos todos, todos somos culpables del deseo de matar", como buenos niños podríamos añadir. Por último, Freud abre un camino, una vía, una senda, una teoría,un método y un procedimiento, que tuvo dificultades para ser asumido por sus contemporáneos pero por el que seguimos transitando aún, ya sin la heroicidad que la película muestra, pero con el mismo enconado empeño de sacar a la luz lo inconsciente.

...Releo esta reseña y me doy cuenta ahora que las películas de John Houston que elegí, al azar y al inicio, muestran todas en su seno una búsqueda, un enconado empeño de encontrar algo, un profundo deseo que mueve a los personajes y es el motor de la película: un valioso halcón en la primera, una ballena blanca y monstruosa en la segunda, ¿un amor en la tercera? se podría decir que sí, por encima de todas las diferencias; y en la cuarta un intento permanente de sostener el encuentro amistoso de sus protagonistas, siendo esta última el testamento cinematográfico de tan insigne buscador.

Curiosa "casualidad" que me permite dejar enmarcada la película que he comentado, "Freíd", como una más de la serie de películas de búsqueda y descubrimiento que Houston realizó, no es mala cosa para acabar.

Un lujo, no se la pierdan, buen verano.

Pablo J. Juan Maestre.

 
 
 
 
ISSN. 1989 - 3566

Editorial.
Pilar de Miguel.

La Histeria, fundadora del Psicoanálisis.
Javier Ramos García.

 
Seminario mensual CPM

Reunión Mensual del C.P.M con la discusión del siguiente trabajo:

EL PSICOANALISTA TRATANDO A UN PACIENTE GRAVE
Carlos D. Nemirovsky
Psicoanálisis. Revista de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires. Vol. XXXI Nº 1, 2009

Presentacion de Rómulo Aguillaume Torres.

2 de Octubre de 2010.
12:30 horas.
Madrid C/ Mejía Lequerica, nº 18 2º A.

 
 
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