Madrid 20 Noviembre 2026
ATENEO DE MADRID
El Centro Psicoanalítico de Madrid convoca sus XI Jornadas con un interrogante antiguo y de imposible conclusión. El título, «¿Por qué la guerra?», repetición de una cuestión que Sigmund Freud y Albert Einstein se plantearon en 1932, a raíz de la gran guerra, es desgraciadamente oportuno hoy. Y no porque estemos en otra gran guerra, sino porque estamos rodeados de pequeñas guerras que esperamos no sean el preludio de otra mayor como algunos voceros preconizan cuando afirman que la guerra de Ucrania es la guerra civil española de 1936.
Sea como fuere, la necesidad de continuar con el interrogante es evidente. El Centro Psicoanalítico de Madrid ha pretendido en la convocatoria de las Jornadas una ampliación de las reflexiones psicoanalíticas con otras disciplinas en torno a un tema posible. La guerra, como la expresión social de una conflictiva compleja —la continuación de la política por otros medios, según von Clausewitz— en la que los protagonistas son personas con nombres y apellidos y características particulares deben ser tenidos en cuenta como ese factor psicológico, factor psi, que se nombra superficialmente pero siempre se desdeña por esa tradición antigua de considerar la psicología, la miseria psicológica, como inoperante frente a la explicación sociopolítica. Cuesta trabajo pensar que la patología hitleriana no fuera responsable de la, al menos, prolongación de una guerra ya perdida.
Por tanto, estas Jornadas pretenden un intercambio de pareceres donde el factor psicológico y los factores históricos, sociales o políticos amplíen una visión sobre la guerra y sus protagonistas o responsables que nos permita incluir el factor psicológico con un cierto nivel de protagonismo.
Hoy, con la presencia perturbadora de D. Trump, la necesidad de introducir este factor psicológico se hace más que evidente. La denuncia pública que muchos psiquiatras norteamericanos hacen de la salud mental del presidente requiere que, desde Europa, nos sumemos a una denuncia que de no hacerse nos situará en un claro nivel de responsabilidad y connivencia.
