Conocí a Fernando Jiménez cuando estaba de profesor ayudante de la asignatura de Psiquiatría en la Facultad de Medicina de Granada, allá por el año de 1969. Más o menos por entonces conocí a Concha Barceló, participante, como yo, en los grupos de Psicodrama que José María López Sánchez dirigía con gran entusiasmo (...)
Nota: En memoria de Arancha: Aurora Vecino y Soledad Martinez; y por Luis Valenciano